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Liturgia y Espiritualidad: Textos Litúrgicos
Martes 2 de junio de 2026

TEXTOS

Carta II de Pedro 3,11b-15a.17-18
¡Que santa y piadosa debe ser la conducta de ustedes, esperando y acelerando la venida del Día del Señor! Entonces se consumirán los cielos y los elementos quedarán fundidos por el fuego. Pero nosotros, de acuerdo con la promesa del Señor, esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva donde habitará la justicia, Por eso, queridos hermanos: Esperad y apresurad la venida del Señor, cuando desaparecerán los cielos, consumidos por el fuego, y se derretirán los elementos. Pero nosotros, confiados en la promesa del Señor, esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva en que habite la justicia. Por tanto, queridos hermanos, mientras esperáis estos acontecimientos, procurad que Dios os encuentre en paz con él, inmaculados e irreprochables. Considerad que la paciencia de Dios es nuestra salvación.
Así, pues, queridos hermanos, vosotros estáis prevenidos; estad en guardia para que no os arrastre el error de esos hombres sin principios, y perdáis pie. Creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, a quien sea la gloria ahora y hasta el día eterno. Amén.

Salmo 89
"Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación."

Antes que naciesen los montes o fuera engendrado el orbe de la tierra, desde siempre y por siempre tú eres Dios. R.
Tú reduces el hombre a polvo, diciendo: "Retornad, hijos de Adán." Mil años en tu presencia son un ayer, que pasó; una vela nocturna. R.
Aunque uno viva setenta años, y el más robusto hasta ochenta, la mayor parte son fatiga inútil, porque pasan aprisa y vuelan. R.
Por la mañana sácianos de tu misericordia, y toda nuestra vida será alegría y júbilo. Que tus siervos vean tu acción, y sus hijos tu gloria. R.

Evangelio según San Marcos 12,13-17
En aquel tiempo, enviaron a Jesús unos fariseos y partidarios de Herodes, para cazarlo con una pregunta. Se acercaron y le dijeron: "Maestro, sabemos que eres sincero y que no te importa de nadie; porque no te fijas en lo que la gente sea, sino que enseñas el camino de Dios sinceramente. ¿Es lícito pagar impuesto al César o no? ¿Pagamos o no pagamos?" Jesús, viendo su hipocresía, les replicó: "¿Por qué me tentáis? Traedme un denario, que lo vea." Se lo trajeron. Y él les preguntó: "¿De quién es esta cara y esta inscripción?" Le contestaron: "Del César." Les replicó: "Lo que es del César pagádselo al César, y lo que es de Dios, a Dios." Se quedaron admirados.


COMENTARIO

En el Evangelio de hoy continúa el enfrentamiento entre Jesús y las autoridades judías... Los sacerdotes, ancianos y escribas piden esta vez a otros dos grupos que les ayuden en una encerrona con la que quieren acusar y condenar a Jesús. Fariseos y herodianos son dos grupos totalmente opuestos, pero que se unen frente al "enemigo" común.

La pregunta que plantean a Jesús es sobre el impuesto que hay que pagar a los romanos... si dice que hay que pagarlo se enfrenta a las multitudes y si dice que no hay que pagar se enfrenta con el poder político de Roma. Y la respuesta de Jesús es clara: el dinero que tiene la esfinge del César es para el impuesto, pero el Cesar no es Dios... y nuestras lealtades terrenales están limitadas por nuestra lealtad superior a Dios.

Un tema para reflexionar en comunidad: ¿es justo pagar impuestos a un gobierno que en muchas ocasiones lo usa para un propósito al que, como seguidores de Jesús, nos oponemos totalmente?