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Sábado 30 de mayo de 2026
TEXTOS
Carta de San Judas 17.20b-25
Queridos hermanos: Acuérdense de lo que predijeron los Apóstoles de nuestro Señor Jesucristo. Edifíquense a sí mismos sobre el fundamento de su fe santísima, orando en el Espíritu Santo. Manténganse en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para la Vida eterna. Traten de convencer a los que tienen dudas, y sálvenlos librándolos del fuego. En cuanto a los demás, tengan piedad de ellos, pero con cuidado, aborreciendo hasta la túnica contaminada por su cuerpo. A Aquel que puede preservarlos de toda caída y hacerlos comparecer sin mancha y con alegría en la presencia de su gloria, al único Dios que es nuestro Salvador, por medio de Jesucristo nuestro Señor, sea la gloria, el honor, la fuerza y el poder, desde antes de todos los tiempos, ahora y para siempre. Amén.
Salmo 62
"¡Mi alma tiene sed de ti, Señor!"
Señor, Tú eres mi Dios, yo te busco ardientemente; mi alma tiene sed de ti, por ti suspira mi carne como tierra sedienta, reseca y sin agua. R.
Sí, yo te contemplé en el Santuario para ver tu poder y tu gloria. Porque tu amor vale más que la vida, mis labios te alabarán. R.
Así te bendeciré mientras viva y alzaré mis manos en tu Nombre. Mi alma quedará saciada como con un manjar delicioso, y mi boca te alabará con júbilo en los labios. R.
Evangelio según San Marcos 11,27-33
Después de haber expulsado a los vendedores del Templo, Jesús volvió otra vez a Jerusalén. Mientras caminaba por el Templo, los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos se acercaron a Él y le dijeron: «¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿O quién te dio autoridad para hacerlo?» Jesús les respondió: «Yo también quiero hacerles una sola pregunta. Si me responden, les diré con qué autoridad hago estas cosas. Díganme: el bautismo de Juan, ¿venía del cielo o de los hombres?» Ellos se hacían este razonamiento: «Si contestamos: "Del cielo", Él nos dirá: "¿Por qué no creyeron en Él? ¿Diremos entonces: "De los hombres?"» Pero como temían al pueblo, porque todos consideraban que Juan había sido realmente un profeta, respondieron a Jesús: «No sabemos.» Y Él les respondió: «Yo tampoco les diré con qué autoridad hago estas cosas.»
COMENTARIO
El evangelista San Marcos nos lleva ahora por una serie de controversias de Jesús con los dirigentes del judaísmo.
Los gestos simbólicos de Jesús, sobre todo el de la purificación del Templo, encuentran una inmediata y furibunda respuesta por parte de las autoridades de Israel, unos tras otros se van sucediendo los distintos grupos de poder del judaísmo para atacar al Señor.
A los distintos y diversos ataques, el Maestro Nazareno responde siempre con la enseñanza impartida cuando purificó el Templo de Jerusalén: los derechos y las exigencias de Dios.
Todas estas polémicas ocurren en un sólo día y a través de ellas se trasluce el origen divino de Jesús y la verdadera naturaleza del culto a Dios: fidelidad, amor sin reservas, humildad sincera y confianza absoluta.
Los primeros en atacar son el Sanedrín o Consejo Supremo de Israel, esta es la primera y única vez que los jefes del pueblo se acercan a Jesús; encabezados por los jefes de los sacerdotes que se sienten minados en su poder por parte de Jesús le exigen que muestre "credenciales" sobre quien cree o pretende ser y de por qué actúa así en el Templo. En medio de la disputa el interrogado se convierte en interrogador y les exige a los jefes del pueblo que se pronuncien sobre si el bautismo de Juan era de Dios o de los hombres; de alguna manera con su silencio los jefes del pueblo admiten el origen divino del bautismo de Juan y así por lo tanto Jesús les revela el origen divino de su misión. Jesús actúa como enviado de Dios.
¿En alguna ocasión he actuado como los jefes del pueblo cuestionando a Jesús? ¿Qué siento ante la dureza del corazón de los jefes del pueblo? ¿Creo en el origen divino de Jesús?
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